Es una idea que ya exponíamos en Dale de comer a la lámpara y que ha desarrollado Philips con estos modelos vanguardistas. La lámpara puede rellenarse con diferentes tipos de bacterias que emiten luz en diferentes tonalidades.
Aunque la luz no es suficiente para iluminar satisfactoriamente una habitación, si puede complementarla ayudando al ahorro de energía. Puede encontrar otras aplicaciones directas en la señalización de carreteras o sustituyendo a las luces de emergencia que existe en muchos edificios.
¿Habrá que alimentar a las lámparas periódicamente como a las plantas que tenemos en casa?
Via: philips.com