En un mundo atenazado por una mastodóntica crisis económica, el número de ricos crece. Lo hace en casi todas las regiones del planeta y muy especialmente en los países emergentes, pero también en aquellos que ahora plantean duros recortes sociales como solución a la voracidad de los mercados frente a sus soberanas deudas. Así lo dicen el “
Informe sobre la riqueza en el mundo”, elaborado por el banco de inversión Merryl Lynch, y la consultora Capgemini, que revelan el estado de las cuentas de los grandes patrimonios de todo el mundo (denominados en el informe HnW1), entendiendo como tales a aquellas personas físicas que posean al menos un millón de dólares en activos financieros (excluyendo primera vivienda y consumibles).